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13 de abril de 2026
Más puntos, pero la carga rápida sigue siendo insuficiente

La infraestructura de recarga para vehículos eléctricos en España continúa creciendo, aunque lo hace a un ritmo más moderado de lo esperado. Según los últimos datos del Barómetro de Electromovilidad de ANFAC, el país ha alcanzado los 55.077 puntos de recarga de acceso público tras sumar 2.005 nuevos durante el primer trimestre de 2026, lo que supone un incremento del 3,8%.
Este avance confirma la tendencia positiva del despliegue de infraestructuras, pero también pone de manifiesto algunos problemas estructurales que frenan el desarrollo del vehículo eléctrico en España. Uno de los principales retos sigue siendo la disponibilidad real de los puntos instalados: más de 17.000 cargadores no están operativos actualmente, lo que representa cerca del 24% del total.
Además, la calidad de la red sigue siendo desigual. La mayoría de los puntos de recarga son de baja potencia, lo que implica tiempos de carga más largos —en muchos casos superiores a tres horas— y limita el uso del coche eléctrico en trayectos largos. Solo una parte minoritaria corresponde a cargadores de alta potencia, y de los nuevos instalados, apenas un 15% supera los 250 kW.
Este desequilibrio entre cantidad y calidad es clave para entender por qué el vehículo eléctrico todavía no se percibe como una alternativa plenamente práctica para todos los usos. Aunque el número de puntos sigue creciendo, la falta de infraestructura rápida y ultrarrápida dificulta la adopción masiva, especialmente fuera de entornos urbanos.
Aun así, el sector mantiene perspectivas positivas. La expansión de la red, el aumento de la demanda de vehículos electrificados y el impulso de las políticas públicas apuntan a una evolución sostenida en los próximos años. No obstante, el reto ahora no es solo instalar más puntos, sino garantizar que funcionen y que ofrezcan una experiencia de recarga eficiente y rápida para el usuario.