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18 de diciembre de 2025
Europa ajusta la normativa para permitir vehículos de combustión con menores emisiones tras 2035.

La Unión Europea (UE) ha anunciado cambios recientes en sus regulaciones sobre vehículos nuevos que afectan la previsión de dejar de vender coches con motores de combustión interna a partir de 2035. Hasta ahora, la normativa europea establecía que, a partir de esa fecha, las nuevas matriculaciones de turismos y furgonetas tendrían que alcanzar una reducción de emisiones de CO₂ del 100 % en comparación con los niveles de referencia, lo que en la práctica implicaba la desaparición de los vehículos de gasolina y diésel tradicionales del mercado de coches nuevos.
Recientemente, la Comisión Europea ha propuesto suavizar esa obligación, permitiendo a los fabricantes seguir comercializando vehículos con motor de combustión más allá de 2035 siempre que el conjunto de sus ventas cumpla con nuevos límites de emisiones más exigentes. El objetivo es reducir las emisiones netas totales de CO₂ del sector automovilístico sin aplicar una prohibición total a este tipo de motorizaciones.
Según el nuevo planteamiento, los fabricantes deberán lograr una reducción media del 90 % de las emisiones de CO₂ respecto a los niveles de 2021 para esa fecha. El 10 % restante podría compensarse mediante el uso de tecnologías complementarias, procesos de fabricación más eficientes o combustibles alternativos con menor impacto ambiental.
Este enfoque introduce el principio de neutralidad tecnológica, que permite la convivencia de distintas soluciones para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones. Entre las opciones que podrían seguir presentes en el mercado se encuentran los vehículos híbridos enchufables con mayor autonomía eléctrica, los coches eléctricos con extensor de autonomía y los motores de combustión adaptados para funcionar con biocombustibles o combustibles sintéticos.
Estas modificaciones aún deben superar el proceso legislativo europeo, que incluye la aprobación del Parlamento Europeo y de los Estados miembros. Hasta que el texto definitivo sea validado, las condiciones finales podrían experimentar ajustes en función de las negociaciones.
Desde la perspectiva del sector de la automoción y de las redes de talleres, esta actualización normativa implica que durante los próximos años seguirá existiendo una amplia variedad de tecnologías en circulación. Esto supone una continuidad en la demanda de servicios de mantenimiento y reparación tanto de vehículos de combustión como de modelos electrificados, en un contexto de transición progresiva hacia una movilidad con menores emisiones.