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Cómo combatir el calor en carretera durante los viajes largos

8 de julio de 2026

Consejos clave para conducir con seguridad durante episodios de calor intenso en España.

El verano en España exige una atención especial al volante. Las altas temperaturas, cada vez más frecuentes e intensas, no solo afectan al confort de los ocupantes, sino también a la seguridad vial y al estado mecánico del vehículo. En los viajes largos, especialmente durante operaciones salida, desplazamientos vacacionales o trayectos por carretera en las horas centrales del día, el calor puede convertirse en un factor de riesgo si no se toman las precauciones adecuadas.


Para el conductor, el primer consejo es planificar. Siempre que sea posible, conviene evitar las horas de mayor temperatura, normalmente entre el mediodía y media tarde, y salir a primera hora de la mañana o al final del día. También es recomendable revisar la ruta, localizar áreas de descanso y prever paradas cada dos horas o 200 kilómetros. El cansancio aumenta con el calor, y una temperatura elevada dentro del habitáculo puede reducir la concentración, incrementar la irritabilidad y alargar los tiempos de reacción.


La hidratación es otro punto esencial. Es aconsejable llevar agua suficiente para todos los ocupantes y beber con frecuencia, aunque no se tenga sed. Las comidas copiosas antes o durante el viaje pueden favorecer la somnolencia, por lo que es preferible optar por alimentos ligeros. En el interior del vehículo, el aire acondicionado debe utilizarse de forma progresiva, evitando contrastes extremos entre la temperatura exterior y la del habitáculo. Una climatización en torno a 22-24 grados suele ser suficiente para viajar con confort.


El vehículo también sufre con el calor. Antes de un desplazamiento largo, es importante revisar el sistema de refrigeración, el nivel de líquido refrigerante, el aceite, el estado de la batería y el correcto funcionamiento del aire acondicionado. Los neumáticos merecen una atención especial: con altas temperaturas y carga elevada, una presión incorrecta puede aumentar el desgaste y el riesgo de reventón. La presión debe comprobarse en frío y ajustarse a las recomendaciones del fabricante, especialmente si el coche va cargado.


También conviene revisar limpiaparabrisas, luces, frenos y llevar el depósito con margen suficiente, ya que los atascos con aire acondicionado elevan el consumo. En caso de avería o sobrecalentamiento, lo más seguro es detenerse en un lugar protegido, señalizar correctamente y evitar manipular elementos calientes del motor.


Combatir el calor en carretera no depende de una sola medida, sino de una combinación de previsión, mantenimiento y sentido común. Un vehículo revisado y un conductor descansado son la mejor garantía para afrontar los viajes largos del verano con seguridad.