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Europa impulsa una nueva vida para los recambios del automóvil

28 de septiembre de 2026

Más reparación, reutilización y reciclaje en la posventa

La Unión Europea ha dado un nuevo paso para que los coches no terminen siendo simplemente residuos cuando llegan al final de su vida útil. Con el nuevo Reglamento UE 2026/1738, Europa quiere que los vehículos se diseñen desde el principio pensando también en su reparación, reutilización y reciclaje. La norma sustituye a las antiguas reglas sobre vehículos fuera de uso y busca conectar mejor tres fases que hasta ahora iban bastante separadas: fabricación, reparación y tratamiento final del vehículo.


Para el conductor, el cambio no será inmediato ni visible de un día para otro. La aplicación será progresiva, con medidas importantes a partir de 2029 y nuevos requisitos de diseño desde 2032. Pero el objetivo ya está marcado: que los vehículos sean más fáciles de desmontar, reparar y aprovechar cuando algunas de sus piezas todavía puedan tener una segunda vida.


Una de las claves de la norma es que determinados componentes deberán poder retirarse antes de destruir el vehículo. Entre ellos figuran piezas como baterías, motores eléctricos, cajas de cambio, catalizadores, llantas o neumáticos, siempre que cumplan las condiciones necesarias para poder reutilizarse, reacondicionarse o remanufacturarse. Esto puede ayudar a reforzar el mercado de piezas recuperadas con más trazabilidad y garantías.


También se abre una puerta importante para talleres y reparadores independientes. A partir de 2029, los fabricantes deberán facilitar determinada información técnica necesaria para retirar y sustituir piezas, incluyendo algunos casos de componentes codificados digitalmente. Esto no significa acceso libre a todos los datos del vehículo, pero sí supone un avance para facilitar reparaciones y evitar que piezas útiles queden bloqueadas sin necesidad.


Además, la nueva regulación obligará a los fabricantes a asumir más responsabilidad en la recogida y tratamiento de los vehículos al final de su vida útil. El Consejo de la UE también destaca que los nuevos vehículos deberán incorporar progresivamente más plástico reciclado: al menos un 15% seis años después de la entrada en vigor y un objetivo final del 25% a los diez años.


En definitiva, Europa quiere que el automóvil avance hacia un modelo más circular: menos residuos, más reparación y más aprovechamiento de piezas. Para la posventa, el reto estará en convertir esta norma en una oportunidad real para talleres, distribución y usuarios.